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osé Mataix Monllor (Alcoy, 27 de septiembre de 1882-Alcoy, 1952)
Aficionado a la pintura y al dibujo desde niño, atrajo la atención de sus maestros por su gran dominio del lápiz, el carboncillo y la plumilla. Asistió a clases de la Escuela Industrial de Alcoy donde tuvo como profesores entre otros a Francisco Laporta, Morrió y Fernando Cabrera y como condiscípulos a Solroja, Romeu, Llacer y Pascual.
En 1901 su paisaje “La Mariola” ganó un primer premio en la exposición de pintura de la Escuela Industrial de Alcoy.
En 1904 reside en Madrid y acude como alumno al taller del pintor Emilio Sala. Su estancia en la capital no se debe a beca o pensión de la Diputación, sino más bien a deseo expreso de su padre.
Se sabe con certeza que en 1904, Mataix residía ya en Madrid en la calle de San Bernardo, número 8 y que ese mismo año presentaba tres pinturas suyas en la Exposición Nacional de Bellas Artes: “Últimas horas”, “Picos de Castellar” y “Les dotze”. Esta última obra, “Les dotze”, de temática costumbrista le valió una mención honorífica.
Fue en estos momentos, en los que su esfuerzo comenzaba a fructificar, cuando fue requerido para hacerse cargo del negocio familiar, obligándole a regresar prematuramente a su tierra. Su forzada vuelta a Alcoy le restó posibilidades de continuar dándose a conocer como pintor en Madrid.
A su regreso a Alcoy recibió clases por parte de Fernando Cabrera Cantó en la Real Fábrica de Paños de Alcoy, del cual tal vez se convertiría en el discípulo más fiel.
José Mataix, fue un pintor enamorado del paisaje que captaba directamente del natural. Pintó las sierras, las masías y los lugares más cercanos a Alcoy, pintó numerosos paisajes típicamente alcoyanos, de su comarca y de distintas partes de la Comunidad Valenciana, todos al natural.
Su pintura se decantaría hacia la experimentación neoimpresionista. Sensible desde muy pronto al color claro, luminoso y lleno de sonoridades, eligió como temas las carrascas, los pinos, las estribaciones montañosas, los algarrobos y los olivos, todo aquello que pudiera favorecer la libertad del pincel y de la espátula. El paisaje fue su material de trabajo en sus múltiples investigaciones artísticas: el paisaje le permitía integrar diferentes modalidades plásticas. Desde los atardeceres otoñales, pasando por la claridad cegadora de los mediodías de estío hasta las masas verde de un bosque o los tonos magros, ocres y rojizos sangrantes de las tierras de labor. Algunos de sus paisajes de este periodo constituían un anticipo del modernismo.
Pronto el color se intensificó hasta la exuberancia, mientras las imágenes empezaban a esquematizarse. Esta transición puede ejemplarizarse entre las pinturas como “Jugando en el retiro” y “Nocturno”. En sus pinturas se revela como un pintor extraordinariamente dotado para el paisaje, para el color y para la luz.
INFLUENCIAS: Sucesor de sus maestros Sala y Cabrera. Impulsado por Cabrera
Es considerado uno de los continuadores de la escuela de pintura alcoyana, sobre todo tras el fallecimiento del pintor Fernando Cabrera, maestro suyo.
Cuando rondaba los sesenta años su nombre empezó a tener importancia que en justicia merecida. Durante muchos años había permanecido en la sombra, oculto bajo la recia personalidad de Cabrera Cantó. Su reconocimiento definitivo le llegará gracias a una primera medalla en la Primera Exposición Provincial de Bellas Artes en 1944, convocada por la Diputación Provincial de Alicante. Es entonces cuando se revela como sucesor y continuador de la escuela alcoyana, tras la reciente muerte de su maestro Cabrera Cantó en enero de 1937. Esta carrera ascendente se confirmará de nuevo en la muestra celebrada en el Círculo Industrial de Alcoy en 1946 en la que obtiene el aplauso general.
1947 tuvo una Exposición Antológica en Bilbao.
1951 Expuso una muestra completa en el Círculo de Bellas Artes de Valencia.
Se aproximó al mundo pletórico de Cabrera Cantó y su técnica del color. Fue un artista fiel a su tiempo y a la llamada «Escuela Alcoyana», de la que llegó a ser uno de sus máximos representantes. Murió en 1952.
En 1969 se celebró en la Sala Braulio de Valencia una gran exposición retrospectiva, que ofreció un panorama completo de su actividad pictórica.
La Galeria Devesa de Alicante, le dedicó una exposición antológica de su obra.
Sus OBRAS conocidas: “Encanto invernal”, “Florero con violetas”, “Gitana”, “El Estudiante”.
Catálogo razonado de la obra de José Mataix Monllor presente en la colección
permanente del Círculo Industrial de Alcoy. Cada pieza se documenta con su ficha
técnica, procedencia y estado de conservación.